Cómo presupuestar muebles a medida sin perder margen
Un método sencillo para que el presupuesto refleje el coste real de la obra, incluido lo que suele olvidarse.
Separa coste, gasto y margen
Un presupuesto fiable tiene tres capas: coste directo (material y horas), la parte de gastos fijos de la empresa y el margen que quieres ganar.
Cuando se mezclan, la cuenta parece buena en papel y mala en el banco. Define el margen objetivo por tipo de trabajo y aplícalo siempre.
Material: precio actual y desperdicio
Usa siempre el precio actual del proveedor, no el del año pasado. Un catálogo actualizado evita la mayoría de los errores.
Añade un factor de desperdicio por material. En tablero suele estar entre el 10% y el 20% según la pieza y el corte.
Horas: las que gastas, no las que querrías
Estima horas por operación: corte, canteado, taladrado, montaje, acabado, transporte e instalación.
Si registras las horas reales de obras anteriores, en pocos meses estimarás con datos propios y no por intuición.
Lo que suele quedar fuera
Desplazamientos, mediciones, cargas y descargas, embalaje, retoques tras la instalación y visitas de garantía.
Rara vez entran en la hoja de cálculo y son justo los que se comen el margen.